23 septiembre 2011

Ireland Deserves Sun!

Bueno, ya me estaban amenazando por no actualizar el blog, ¡así que allá voy!. Últimamente no hemos hecho nada de gran interés, además de haber estado estresadísimas con el tema "Asignaturas", ya que estamos teniendo algún que otro problema para cuadrar los horarios.


La semana pasada se basó en café y alguna que otra Guinness y paseos por la zona. Como acompañamiento a todo ésto, tuvimos una serie de interminables charlas en la Universidad en las que repetían todo el rato lo mismo (lo muy bienvenidos que éramos, cómo teníamos que comportarnos, que no nos pasásemos bebiendo, etc.), y también charlas de los grados que íbamos a coger, donde explicaban en qué consistía cada módulo. También tuvimos un "tour" por la Universidad (...) en el que nos enseñaron los edificios y puntos de interés, al igual que al día siguiente por la Biblioteca.

El viernes llegaba y se presentaba animado: Era la primera fiesta "Internacional" en el Roost, un pub típico en el que se junta toda la gente a charlar y beber Guinness (cómo no). Así que nos pusimos todas monas y fuimos un ratito de fiesta con nuestras amigas francesas. Allí estuvimos un par de horas con todos los Erasmus pasándolo bien. En teoría estaban tocando música típica, pero se escuchaba tan bajito que no me di cuenta hasta que fui al baño y pasé por delante de ellos. En definitiva, gente muy simpática por doquier y muchos, muchos españoles.


El sábado se presentaba un poco resacosa, pero después de ir al Mc Donalds a cebarnos, supuestamente con los ticket "descuento" que nos habían dado en la Universidad (de descuento nada), decidimos ir a dar "una vuelta" y terminamos en el O'Neill's, el primer bar al que salimos. Esta vez había música más alta y mejor ambiente, así que decidimos tomar algo y pasar un rato. Había una pareja peculiar al lado nuestro: Llegaron, se sentaron y estuvieron toda la noche mirando al frente, ni hablaban entre ellos, ni se tocaban, ni tomaban nada... Eran como dos estatuas. Bueno, ¡se levantaban a cada rato por turnos para ir al baño!... Algo es algo, jaja. En fin, sin esperarlo pasamos una noche agradable.


Del domingo nada que comentar, pues fue un día de vagancia total, como de costumbre. El lunes tuvimos el día de registro, que consistió en ir a las 10 de la mañana a la Universidad y estar tres horas sentadas esperando nuestro turno, para finalmente terminar sacándonos una foto y con carné de estudiante nuevo (toda la mañana desperdiciada para salir como si me hubiera comido ochenta bollos en la foto, NO me gustó). Y bueno, comienzan las clases y la odisea de descubrir que dos asignaturas no nos gustaban/cuadraban, así que a cambiarlas de nuevo y a registrarnos de nuevo (¡bieeeen!). Total, que toda la semana ha sido ir a las presentaciones de las clases e intentar solucionar el problema, que a día de hoy aún no está resuelto.

Hoy ha sido el "Arthur's Day", un día en el que la gente al salir del trabajo (aquí salen a las 5-6 de la tarde) se reúne en el bar a brindar a las 6 en punto... ¡por Arturo!. Así que hemos ido al Roost otra vez, donde había un evento con música y danza típica (me encantaaaaa), que ya llevaba tiempo queriendo ver. Grabé un poco de la actuación, la dejo por aquí:


 Mucha gente reunida, muchos Erasmus sobre todo pidiendo su "Free Guinness" (yo tan temprano no puedo beber, ¡puag!). Luego salió un señor a tocar clásicos con la guitarra, también me gustó mucho, pero tempranito para casa. Antes de venirme, fuimos a dar un paseo por el Royal Canal, un río que tengo aquí al lado de casa. Muchos patos, mucho verde, y como diría un guiri: ¡"mucho" bonito!. Dejo algunos documentos gráficos para que se hagan a la idea (Click para ver en grande):

















Y nada más, como siempre me despido hasta no sé muy bien cuándo. En cualquier caso espero hacer muchas cosas interesantes y poder actualizar el blog más a menudo. 

¡Un saludo desde tierras Celtas!

10 septiembre 2011

Establecida

Bueno, después de unos días de ausencia vuelvo para contar un poco cómo va la cosa por aquí: El miércoles por fin me mudé a mi nuevo hogar, 6 euros de taxi para ir a la vuelta de la esquina, ¡pero bueno!, ya por fin establecida. Antes de irme de la residencia, saqué algunas fotos desde la habitación para tenerlas de recuerdo; unas vistas maravillosas de la iglesia de St. Patrick y su  jardín.


Después de colocar la ropa en el armario haciendo uso de mis habilidades adquiridas jugando al Tetris, toca vuelta por los alrededores de Maynooth, en la que aparte de mucho campo verde y árboles también vi un obelisco perdido en medio de la nada entre Maynooth y Celbridge, el pueblo de al lado. Como soy tan lista se me olvidó llevar la cámara, así que pongo una foto que encontré por ahí: Conolly's Folly (Gracias Ross)


Hacía un día estupendo pero como suele ocurrir aquí, de repente empezó a llover a mares, así que tocaba vuelta a casa a terminar de adecentar un poco la habitación que por fin empezaba a parecer la de una persona normal. La dueña de la casa dejó un nórdico para cada habitación y sábanas, aparte de algo de comida y... ¡dos botellas de vino!... Si es que realmente es adorable esta mujer, jaja. 

En teoría no iba a tener internet, puesto que tenemos que contratarla y aún no lo hemos hecho, pero desde el diván de la ventana podemos robar un poco de la conexión del hotel que tenemos al lado, así que mientras tanto vamos tirando con ésto. ¡Parecemos delincuentes ahí pegados a la ventana para poder coger red, jaja! Pero oye, si la tienen abierta, ¡pues muchas gracias!.

El jueves fue poco productivo, sólo salimos para comprar algo de comida y para tomar un café, aunque el día estaba realmente bueno y a penas llovió, cosa totalmente inédita desde que estoy aquí. Cuando fui a buscarme mi café de la mañana al Papa John's, me atendió un chaval hindú (o eso parecía) que enseguida me dijo: ¿española?. No pensé que fuera tan obvio, como soy blanquita igual pasaba desapercibida, pero parece que me falta el rubio/pelirrojo irlandés, jaja.

Y con esto llegamos al viernes, día en el que decidimos salir a catar la fiesta irlandesa. A las 9 de la noche quedamos todas para buscar un bar donde poder tomar una pinta de Guinness, mi primera, ¡qué emoción!. Después de dar un paseo y "meter el hocico" en un par de bares de los que salíamos corriendo viendo la cantidad de gente mayor (con perdón) que había (sí, mis abuelos son bastante más jóvenes que lo que se movía por ahí, jaja), terminamos en el O'Neill's, un pub típico en el que echaban un partido de rugby, pero nada de música. Nos tomamos nuestra primera cerveza y nos comimos unos manices antes de subir a la parte superior del bar, donde había una especie de sala-discoteca con música, muy bajita pero buena música. Para entonces ya nos habíamos percatado del camarero hindú que nos perseguía, pero fue bastante más sospechoso cuando también vino al piso de arriba y seguía paseándose alrededor nuestro... ¡miedito!. Nos tomamos otra cerveza arriba, y nos sacamos un par de fotillos para tener de recuerdo. He aquí algunas pruebas del delito:




Al estar la música tan baja, decidimos ir en busca de otro lugar, y cuál fue nuestra sorpresa cuando al salir del bar, el camarero nos da un papel con su número de teléfono para una de las chicas... ¡JAJAJA!, pobrecito, qué majo él... En fin, con todo nuestro entusiasmo entramos en el Caulfield's, otro bar en el que parecía que tampoco había música cuando... ¡un momento!: FIESTA PRIVADA. No sabíamos muy bien que hacer, porque la música nos llamaba, pero la puerta estaba cerrada... Fácil solución al asunto fue entrar y preguntarle/rogarle a la camarera si podíamos pasar, que sólo éramos cuatro chicas y nos portaríamos bien. Por supuesto la camarera no pudo decir que no, así que entramos por esa fiesta y nos sentamos en una esquina inspeccionando el terreno. Al cabo de un rato se nos acerca una de las pocas chicas jóvenes que había, ya estábamos pensando que nos iba a echar cuando... ¡nos invita a salir a bailar!... La adorabilidad de los irlandeses no tiene límites, jaja.

Después de pasar la noche bailando tocaba descansar un poco, así que rumbo a casa después de comprobar que Irlanda no es un sitio en el que poder emborracharse a no ser que tengas mucho dinero, pues cada pinta de cerveza costaba ¡4 euros mínimo!...  

Y llegamos a hoy, sábado. Hoy por fin ha llegado Patri, la última compañera que faltaba, ¡así que ya estamos todas!. Chocolatito caliente y para casa después de recibirla... No sin  antes sacarnos una foto con el arquit... ¡con Thor!:

  
Me despido sin más dilación, esperando que la conexión del hotel siga disponible hasta que por fin tengamos la nuestra propia. La próxima semana hay planes de alguna excursión o movimiento, así que ¡les mantendré informados!.





05 septiembre 2011

En busca de piso


Amanece otro día en Maynooth, cómo no, nublado. Supongo que debería irme acostumbrando, aunque no lo llevo mal, pero lo que más me cuesta es tener que ir dependiendo siempre del paraguas porque como te despistes empieza a llover y te pilla en medio de la nada. Hoy ha sido básicamente eso a partir de las 12 de la mañana: Lluvia y más lluvia. Pero ya andaba yo despierta desde tempranito para ir con mi compañera Vanessa a buscar piso, lo cual en un principio pensamos que iba a ser una odisea después de recorrer todas las agencias que hay por aquí y ver que no había ningún piso disponible. Los nervios me comían, ya que sólo nos quedaban dos días para encontrar algo, así que decidimos mirar por internet las páginas que ya teníamos más que vistas por si acaso.

En lo que tardamos en enviar un par de correos a un par de propietarios, ya nos había contestado una tal Eilish (según me dijo es Elisabet en Irlandés, ¡tocaya!), que nos invitó a ver su propiedad a los diez minutos, y para allá fuimos. Después de perdernos un poco, conseguimos dar con ella. La casita es pequeña, dos habitaciones, mini-salón, baño y mini-cocina, pero es realmente acogedora. La propietaria es una adorable señora, muy amable, atenta y cariñosa, lo cual me ganó al instante.




Pagamos 800€ mensuales entre tres personas, lo cual está bastante bien teniendo en cuenta lo caro que están los pisos por aquí, que ya sólo quedaban de 900€ para arriba (¡Sin gastos incluídos!)... Total, pisito enfrente de la estación de trenes/guaguas, justo al lado de la Main Street y a 10 minutos de la universidad...¡estupendo!. Mañana comienzo la "mudanza", es decir, bajar otra vez toooodo el equipaje, llevarlo hasta el taxi, sacarlo y empezar, por fin, a colocarlo.

Después de la locura de ir y volver un par de veces para buscar el dinero de la fianza, llaves, etc. me disponía a volver a la residencia a almorzar cuando...¡vaya, qué sorpresa, lloviendo!... Paraguas en mano, y a descansar un poco. Por la tarde quedamos con las otras dos compañeras que están aquí, Raquel y Sigrid, en el Manor Mills, un centro comercial que hay en el pueblo y nos tomamos un café, ya un poco más prevenidas no pedimos un "coffee with milk", no fuera a ser que nos dieran taquicardias, jaja. Aún así, el café de aquí me parece realmente malo, ¡pero al menos despierta!


Dimos un paseo por dentro del "Dunnes Stores", una tienda del estilo Alcampo, con ropa, zapatos, complementos y un gran supermercado en el que comprobé que los precios están bastante asequibles y parecidos a Tenerife, así que ya iremos a arrasar un poco algunas secciones (la de postres la pasaré con los ojos cerrados, ¡lo prometo Mami!, jaja)


Nuestro paseo siguió un rato por el pueblo, pero ya la lluvia era bastante molesta y encima hacía viento... Incluso se me ha roto mi paraguas de Loreal, ¡noooo!... Bueno, tengo otro igual, jaja. Mi próxima adquisición será un paraguas de "leopardo" que vi por ahí, pues por lo visto por algún extraño motivo me atrae esa textura a juzgar por mis comentarios de "¡ay, qué bonito!" cada vez que veía algo del estilo, jaja. Lo que sí me compré son unos calcetines - MARAVILLOSOS - super abrigados para dormir; tres pares por sólo tres euros..."¡Pa la saca!", que combinados con las pantuflas que me regaló mi tía, traídas por mi abuela de Lituania, o Letonia, o por ahí "parriba", solucionan por completo mi problema de pies fríos, que hasta con 40º los tengo congelados. Entre esto y el pijama, llevo unas pintas... Jajaja.



Finalmente me he vuelto a la residencia con una pizza para cenar, y corriendo para que no me cogiera la lluvia. Y aquí estoy: cansadísima y a punto de irme a la cama, que mañana me espera un día ajetreado de mudanza, otra vez, pero ésta espero que sea la última y pueda descansar ya tranquila. Así que me despido hasta la próxima, con las llaves de mi nuevo hogar en mano y con toda mi ilusión. ¡Buenas noches!


04 septiembre 2011

Primeras Impresiones

 Ayer fue un día ajetreado. Levantarse sabiendo que iban a pasar unos meses hasta ver a la familia/novio/gato fue duro, pero ahí iba yo con todo mi ánimo y buenas intenciones de vivir una nueva experiencia, la cual me aseguran que va a ser enriquecedora y que lo voy a pasar muy bien - ya veremos -. 

A las 11 de la mañana partía yo desde Tenerife hacia Madrid, con mi camisita de asillas pero con un abrigo en la mano - just in case - y con un sueño monumental. Mi avión se retrasó un poco, aunque llegué a Madrid con 2 horas de margen hasta coger el siguiente, lo cual me sirvió para patearme la T4, pero no mucho más. A las 18:00 partía hacia Dublín, en algo que ellos decían que era un avión, pero no creo que merezca ese nombre, dejémoslo en cacharro con alas. Después de 2 horas de un vuelo agradable y tranquilo, que para nada esperaba viendo el cacharro en el que iba montada, se dejó ver entre las nubes la costa irlandesa, y a pesar de tener a un señor al lado en la ventanilla, yo estiré la cabeza y me puse a observar el paisaje. Una vez que coges un avión en Tenerife con el día despejado, y tienes la oportunidad de ver la isla desde el aire con el Teide de guardián, pues todo lo demás te parece mediocre, pero Dublín es precioso desde arriba. El avión entró por una bahía que dejaba a la izquierda unos arenales gigantescos y a la derecha las islas Lambay e Ireland's Eye, una vista espectacular gracias a que el tiempo acompañaba, lo cual parece algo insólito aquí según me ha dicho todo el mundo y estoy empezando a comprobarlo.

 
Una vez recogí mis maletas me fui a coger un taxi, y cuál fue mi sorpresa cuando me monté y vi al conductor en el lado derecho... ¡Se acabaron mis esperanzas de alquilar un coche para ver el país! Es una locura esto de conducir al revés, no me entero de por dónde van, ni nada. Incluso para cruzar la calle tengo que parar un rato y pensar por dónde van a venir, jaja. Bueno, depués de tener mi primera mini-charla en inglés con el taxista, llegamos a Maynooth, y encontramos bastante rápido el campus sur, donde me voy a alojar hasta el día 7 con la esperanza de haber encontrado algo para entonces. 60€ de taxi, supongo que está bien para un trayecto que es más o menos Icod-La Laguna. 

Las 21:00 y recién llegada a la recepción. La recepcionista muy amable, se le entendía todo muy bien, pero vaya bajón cuando me señala dónde está mi habitación; digamos que está cerca, pero tenía mis dos maletas de 23kg cada una, un bolso de 10kg, el portatil y mi bolso... Total, que hago un poco de "tetris" y coloco todo para poder llevarlo de una vez. Después de la odisea de llegar a mi habitación con todo, vuelvo a bajar a por la clave del wifi, toda acalorada, y al salir a la calle ya hacía un pelín de frío, así que creo que ahí me pilló mi primer resfriado, o al menos algo de congestión por el cambio de temperatura...

La residencia es muy bonita, me estoy quedando en el Campus Sur, o St. Patrick's College, que es una especie de seminario. Al entrar hay un olor a incienso de iglesia muy agradable, y está lleno de cuadros de curas y profesores que han estado aquí. También hay una iglesia, la que se ve a la derecha de la foto con el campanario, aunque iglesias aquí hay para rato... Lo único malo de este sitio es quizás que los baños y duchas son comunitarios, pero está todo muy limpio, así que tampoco es mayor problema. La habitación son sólo dos camas, un armario y un lavamanos; sencilla pero acogedora.


Después de una noche muy tranquila y con una temperatura muy agradable - más o menos como en La Laguna de noche, quizás un poco más frío -, me levanto temprano para ir a dar un paseo por el pueblo y tener localizados los puntos importantes, que de momento son: Inmobiliarias (las cuales he localizado todas las que había visto por internet), farmacia y centro comercial. Al salir del campus, lo primero que me encuentro es el Geraldine Castle, un castillo del siglo XIII, muy pintoresco, como la mayoría del pueblo. Las casas son todas bajitas, no se ven muchos edificios altos, y todo está muy cuidado y limpio.


 Me dispongo a caminar por la Main Street, para ver los comercios que hay y por si veía algún anuncio de alquiler, y llego hasta un centro comercial del estilo Alcampo. Me siento por fuera a tomar un café en el "O'Brien's Coffee", donde pido un "Coffee with milk" y me ponen un tazón lleno de café y un poquito de leche a parte... Creo que hoy me costará dormirme, jaja. Dando un paseo entro a una farmacia a comprar algo para la posible gripe que me cogí, y cuál fue mi sorpresa cuando entro y me veo de todo tipo de cosas: cosmética, ropa, complementos,... ¡en una farmacia!... Me acerco a una dependienta muy simpática y muy irlandesa y le explico, así que me da algo para la garganta y para la congestión nasal... ¡no quiero enfermarme nada más llegar!.

Cuando vas paseando por la calle se ve gente de todo tipo, pero todos tienen una cosa en común: Un paraguas en la mano. Cuando los vi, ya supe que la cosa era grave, jaja; menos mal que yo también lo llevaba encima, porque al salir de la farmacia empezó a llover, que aunque ya llevaba toda la mañana "chispeando", ahora molestaba un poco más. Y con mi abrigo puesto y mi paraguas abierto, camino hacia la otra parte del pueblo en busca del North Campus, donde se supone que está mi facultad, y toda la universidad en sí (y el gimnasio, que espero usar, jaja). No se veía ni un alma, pero todo muy verde y muy cuidado, al menos eso sí tenemos que envidiarles. Después de localizar mi facultad, media vuelta y para la residencia, que ya empezaba a llover bastante fuerte, aunque no hace mucho frío.


Y finalmente aquí estoy. Esperaba a que pasara la lluvia, para salir de nuevo hacia el lado del pueblo que me falta por ver, y de repente ha salido el sol, así que me despido por hoy, ¡que hay que aprovechar estos momentillos!