09 octubre 2011

Whack fol the turra lura laddie...



¡Hola! Como siempre, ando un poco perdida... Hace como dos semanas que no actualizo, así que voy a ir pensando un poco qué hemos hecho desde entonces.


Hace dos fines de semana se nos ocurrió fugarnos vilmente de la película que nos echan los viernes en la asignatura "Film", no sólo por lo aburrida que era (The Birth of a Nation / El Nacimiento de una Nación - 1915), sino porque teníamos planes mejores: Dublin, Culture Night. Esto consistía en que una vez al año se organiza en las calles de Dublín eventos varios, al igual que en los bares, museos gratis, etc.

Como era a partir de las 6 de la tarde, a las 5 y pico salimos para allá en la guagua que tardó como unos cuarenta minutos en llegar. Lo primero que hicimos fue ir a la Oficina de Turismo para que nos dieran un maravilloso mapa de la ciudad, y total que caminando y paseando nos pasaban las horas. En principio íbamos en busca de la "Temple Square", que era donde se suponían que estaban los mejores eventos y donde está también uno de los pubs más famosos de Dublin, el Temple Bar. Para llegar a la zona tuvimos que caminar un poco, y nos fuimos encontrando con algunos bares como el Starbucks o el Hard Rock Cafe, músicos callejeros que tocaban genial, un Leprechaun gigante, un coro cantando música angelical... Mucho ambiente y noche muy agradable. 

Decidimos ir en busca del Museo de Cera, aprovechando que era gratis, y después de dar mil vueltas buscándolo (eso de interpretar mapas, ya se sabe...) llegamos a la puerta y pudimos ver que era IMPOSIBLE entrar, porque había una cola que daba la vuelta a la calle... ¡Una pena!

Total, que fuimos a cenar y terminamos en el Temple Bar tomando una pinta y escuchando música en vivo de una chica que cantaba muy bien y canciones bastante buenas. A las 11 de la noche salía el último tren de vuelta a casa, así que corrimos hacia la estación; para cuando estábamos llegando ya no sentía los pies... Jaja. Una buena noche, aunque para la próxima vez ¡habrá que organizar mejor el asunto!.

El día 28, miércoles creo, fue el día de "Sociedades y Clubs" en la universidad: Era el día para apuntarnos a todos los clubs que quisiéramos, algunos gratis y otros por sólo dos euros. Ya los habíamos mirado anteriormente y teníamos más o menos decididos los que escogeríamos, que en mi caso al final fueron: Omega Society (Uno de cine Sci-Fi), Traditional Irish Music (Hacen eventos en pubs de música tradicional, enseñan a tocar instrumentos, etc.), la International Society con la que hacemos los viajes los fines de semana y... ¡Dance Society! Ay, por Dios, no sé para qué me metí en esa, pero nos apuntamos todas y en breve nos empiezan las clases de danza... Jajaja; Empezamos la semana que viene con danza tradicional irlandesa, ¡qué guay!.

El sábado nos enteramos que venia un grupo de rock a tocar al Roost, el pub del que somos fan desde ese día, jaja. El grupo se llamaba Firestar, y hacían versiones buenísimas de clásicos y no tan clásicos. Pasamos una noche divertida bailando y cantando. Aquí algunas pruebas del delito:



La International Society se encarga, entre otras muchas cosas, de ponernos una peli los domingos, y el que pasó nos pusieron Trainspotting, un clásico escocés que trata el tema de las drogas. ¡Estuvo bien! (Aunque me sé algunas que no les gustó, jaja). También fue el día para pagar la excursión a Glendalough que hicimos ayer, de la que hablaré más abajo.

Esta semana ha sido bastante tranquila, de clase a casa y de casa a clase, practicamente. Hemos tenido un tiempo de perros y mucho frío, de hecho jueves y viernes estuvimos entre 6-11 grados... ¡creo que vamos a morir!... No sé si lograré acostumbrarme jaja. Eso sí, con el paseo que hay de casa a la universidad se quita un poco el frío a paso ligero, así que de algo nos sirve vivir a 15 minutos, jaja. La banda sonora esta semana ha sido esta canción típica irlandesa tan pegadiza (de la que ha salido el título del post), jajaja:


El viernes pasado nos pusieron "El Hijo del Caíd" (1926) en la asignatura de "Film", y este viernes tocó "Ha Nacido Una Estrella" (1937), dos pelis la mar de aburridas pero bonitas, de hecho con la última hasta se me escapó alguna lagrimilla, jaja. Vamos a ver el próximo viernes qué tal, que nos ponen "Casablanca". Esa misma noche, salimos al Roost (cómo no) porque había "una fiesta", pero nadie sabía de qué; así que para allá fuimos muy decididas cuando al entrar nos vemos gente viendo un partido de rugby (o lo que fuera) en una pantalla gigante. 


Estabamos sospechando que aquí llamaran "fiesta" a eso, cuando de repente se empieza a preparar un señor para cantar. Las "pintas" del señor no nos inspiraban mucha confianza, hasta que empezó su show... ¡Y VAYA SHOW!. Cantaba clásicos y era muy divertido: Se pasó toda la actuación paseando por el bar bailando con la gente y haciéndolos cantar (era divertido hasta que se acercó a nosotras, ¡MIEDITO!)... No sé en qué momento captó que éramos españolas, y ahí ya empezó: "Viva España", "No Puedor",... Jajajaja. El zenit de la noche fue cuando el señor, al que hemos bautizado como Kiko Matamoros por razones obvias, empezó a cantar La Bamba... Jajaja, ¡y pronunciaba bien y todo!. Una noche genial, y eso que no pensábamos salir hasta el último momento...





Y con todo esto llegamos al sábado, con 4 escasas horas de sueño (pensabamos sólo dar una vuelta, pero estaba tan entretenida la actuación que nos quedamos un buen rato), en pie para ir a la primera excursión que organiza la International Society. El condado de Wicklow era el destino, más concretamente a Glendalough, donde se encuentra el Parque Nacional de las Montañas de Wicklow. La guagua partía de la universidad a las 10 de la mañana, y sobre las 11 y algo llegamos al sitio. Un lugar de ensueño, paisajes preciosos y vistas maravillosas. Decidimos hacer dos rutas, una que nos llevaba por un bosque de robles con un mini-lago a los pies, el "Lower Lake". Al lado de éste, hay un cementerio gigante muy antiguo, precioso... (Parezco una de las peninsulares que encontrábamos por el camino, que sabíamos que eran españoles porque iban: ¡Qué bonito, precioso, fantástico!, jajaja)... En fin, dejo algunas fotos:








Seguimos por el camino "verde", que era la primera ruta, y decidimos ir a ver una catarata que había por allí, "Poulanass Waterfall", era pequeñita pero bonita. Al volver ya se cruzaba el camino con la segunda ruta,  que iba por el "Upper Lake", el lago más grande. ¡Una pasada!, había patos y cisnes. Sacamos un par de fotos y seguimos por la "Miners' Road" que iba a dar a las ruinas de un antiguo pueblo minero, que era el fin de nuestras rutas, así que seguimos tomando un par de fotos después de comer, y volvimos para la guagua. Total, un día estupendo gracias a la International Society. Pensé que los viajes serían guiados, ¡pero bueno!. Al menos nos dieron mapas, nos explicaron un poco y pudimos ir a nuestras anchas. Otras pocas fotos:

















 

Y con todo ésto llegamos a hoy domingo, un día de relax total y con mucho sueño acumulado... Se suponía que hoy echaban una película irlandesa en la International Society: "Once", pero hay demasiado cansancio (y vagancia) para estar pasando frío fuera ahora. Así que me voy a seguir haciendo cosas poco provechosas, ¡que éso sí que se me da bien! Prometo actualizar más a menudo, aunque sea para contar de qué color me pinté las uñas... Jajaja. 


¡Un saludo desde tierras Celtas!


23 septiembre 2011

Ireland Deserves Sun!

Bueno, ya me estaban amenazando por no actualizar el blog, ¡así que allá voy!. Últimamente no hemos hecho nada de gran interés, además de haber estado estresadísimas con el tema "Asignaturas", ya que estamos teniendo algún que otro problema para cuadrar los horarios.


La semana pasada se basó en café y alguna que otra Guinness y paseos por la zona. Como acompañamiento a todo ésto, tuvimos una serie de interminables charlas en la Universidad en las que repetían todo el rato lo mismo (lo muy bienvenidos que éramos, cómo teníamos que comportarnos, que no nos pasásemos bebiendo, etc.), y también charlas de los grados que íbamos a coger, donde explicaban en qué consistía cada módulo. También tuvimos un "tour" por la Universidad (...) en el que nos enseñaron los edificios y puntos de interés, al igual que al día siguiente por la Biblioteca.

El viernes llegaba y se presentaba animado: Era la primera fiesta "Internacional" en el Roost, un pub típico en el que se junta toda la gente a charlar y beber Guinness (cómo no). Así que nos pusimos todas monas y fuimos un ratito de fiesta con nuestras amigas francesas. Allí estuvimos un par de horas con todos los Erasmus pasándolo bien. En teoría estaban tocando música típica, pero se escuchaba tan bajito que no me di cuenta hasta que fui al baño y pasé por delante de ellos. En definitiva, gente muy simpática por doquier y muchos, muchos españoles.


El sábado se presentaba un poco resacosa, pero después de ir al Mc Donalds a cebarnos, supuestamente con los ticket "descuento" que nos habían dado en la Universidad (de descuento nada), decidimos ir a dar "una vuelta" y terminamos en el O'Neill's, el primer bar al que salimos. Esta vez había música más alta y mejor ambiente, así que decidimos tomar algo y pasar un rato. Había una pareja peculiar al lado nuestro: Llegaron, se sentaron y estuvieron toda la noche mirando al frente, ni hablaban entre ellos, ni se tocaban, ni tomaban nada... Eran como dos estatuas. Bueno, ¡se levantaban a cada rato por turnos para ir al baño!... Algo es algo, jaja. En fin, sin esperarlo pasamos una noche agradable.


Del domingo nada que comentar, pues fue un día de vagancia total, como de costumbre. El lunes tuvimos el día de registro, que consistió en ir a las 10 de la mañana a la Universidad y estar tres horas sentadas esperando nuestro turno, para finalmente terminar sacándonos una foto y con carné de estudiante nuevo (toda la mañana desperdiciada para salir como si me hubiera comido ochenta bollos en la foto, NO me gustó). Y bueno, comienzan las clases y la odisea de descubrir que dos asignaturas no nos gustaban/cuadraban, así que a cambiarlas de nuevo y a registrarnos de nuevo (¡bieeeen!). Total, que toda la semana ha sido ir a las presentaciones de las clases e intentar solucionar el problema, que a día de hoy aún no está resuelto.

Hoy ha sido el "Arthur's Day", un día en el que la gente al salir del trabajo (aquí salen a las 5-6 de la tarde) se reúne en el bar a brindar a las 6 en punto... ¡por Arturo!. Así que hemos ido al Roost otra vez, donde había un evento con música y danza típica (me encantaaaaa), que ya llevaba tiempo queriendo ver. Grabé un poco de la actuación, la dejo por aquí:


 Mucha gente reunida, muchos Erasmus sobre todo pidiendo su "Free Guinness" (yo tan temprano no puedo beber, ¡puag!). Luego salió un señor a tocar clásicos con la guitarra, también me gustó mucho, pero tempranito para casa. Antes de venirme, fuimos a dar un paseo por el Royal Canal, un río que tengo aquí al lado de casa. Muchos patos, mucho verde, y como diría un guiri: ¡"mucho" bonito!. Dejo algunos documentos gráficos para que se hagan a la idea (Click para ver en grande):

















Y nada más, como siempre me despido hasta no sé muy bien cuándo. En cualquier caso espero hacer muchas cosas interesantes y poder actualizar el blog más a menudo. 

¡Un saludo desde tierras Celtas!

10 septiembre 2011

Establecida

Bueno, después de unos días de ausencia vuelvo para contar un poco cómo va la cosa por aquí: El miércoles por fin me mudé a mi nuevo hogar, 6 euros de taxi para ir a la vuelta de la esquina, ¡pero bueno!, ya por fin establecida. Antes de irme de la residencia, saqué algunas fotos desde la habitación para tenerlas de recuerdo; unas vistas maravillosas de la iglesia de St. Patrick y su  jardín.


Después de colocar la ropa en el armario haciendo uso de mis habilidades adquiridas jugando al Tetris, toca vuelta por los alrededores de Maynooth, en la que aparte de mucho campo verde y árboles también vi un obelisco perdido en medio de la nada entre Maynooth y Celbridge, el pueblo de al lado. Como soy tan lista se me olvidó llevar la cámara, así que pongo una foto que encontré por ahí: Conolly's Folly (Gracias Ross)


Hacía un día estupendo pero como suele ocurrir aquí, de repente empezó a llover a mares, así que tocaba vuelta a casa a terminar de adecentar un poco la habitación que por fin empezaba a parecer la de una persona normal. La dueña de la casa dejó un nórdico para cada habitación y sábanas, aparte de algo de comida y... ¡dos botellas de vino!... Si es que realmente es adorable esta mujer, jaja. 

En teoría no iba a tener internet, puesto que tenemos que contratarla y aún no lo hemos hecho, pero desde el diván de la ventana podemos robar un poco de la conexión del hotel que tenemos al lado, así que mientras tanto vamos tirando con ésto. ¡Parecemos delincuentes ahí pegados a la ventana para poder coger red, jaja! Pero oye, si la tienen abierta, ¡pues muchas gracias!.

El jueves fue poco productivo, sólo salimos para comprar algo de comida y para tomar un café, aunque el día estaba realmente bueno y a penas llovió, cosa totalmente inédita desde que estoy aquí. Cuando fui a buscarme mi café de la mañana al Papa John's, me atendió un chaval hindú (o eso parecía) que enseguida me dijo: ¿española?. No pensé que fuera tan obvio, como soy blanquita igual pasaba desapercibida, pero parece que me falta el rubio/pelirrojo irlandés, jaja.

Y con esto llegamos al viernes, día en el que decidimos salir a catar la fiesta irlandesa. A las 9 de la noche quedamos todas para buscar un bar donde poder tomar una pinta de Guinness, mi primera, ¡qué emoción!. Después de dar un paseo y "meter el hocico" en un par de bares de los que salíamos corriendo viendo la cantidad de gente mayor (con perdón) que había (sí, mis abuelos son bastante más jóvenes que lo que se movía por ahí, jaja), terminamos en el O'Neill's, un pub típico en el que echaban un partido de rugby, pero nada de música. Nos tomamos nuestra primera cerveza y nos comimos unos manices antes de subir a la parte superior del bar, donde había una especie de sala-discoteca con música, muy bajita pero buena música. Para entonces ya nos habíamos percatado del camarero hindú que nos perseguía, pero fue bastante más sospechoso cuando también vino al piso de arriba y seguía paseándose alrededor nuestro... ¡miedito!. Nos tomamos otra cerveza arriba, y nos sacamos un par de fotillos para tener de recuerdo. He aquí algunas pruebas del delito:




Al estar la música tan baja, decidimos ir en busca de otro lugar, y cuál fue nuestra sorpresa cuando al salir del bar, el camarero nos da un papel con su número de teléfono para una de las chicas... ¡JAJAJA!, pobrecito, qué majo él... En fin, con todo nuestro entusiasmo entramos en el Caulfield's, otro bar en el que parecía que tampoco había música cuando... ¡un momento!: FIESTA PRIVADA. No sabíamos muy bien que hacer, porque la música nos llamaba, pero la puerta estaba cerrada... Fácil solución al asunto fue entrar y preguntarle/rogarle a la camarera si podíamos pasar, que sólo éramos cuatro chicas y nos portaríamos bien. Por supuesto la camarera no pudo decir que no, así que entramos por esa fiesta y nos sentamos en una esquina inspeccionando el terreno. Al cabo de un rato se nos acerca una de las pocas chicas jóvenes que había, ya estábamos pensando que nos iba a echar cuando... ¡nos invita a salir a bailar!... La adorabilidad de los irlandeses no tiene límites, jaja.

Después de pasar la noche bailando tocaba descansar un poco, así que rumbo a casa después de comprobar que Irlanda no es un sitio en el que poder emborracharse a no ser que tengas mucho dinero, pues cada pinta de cerveza costaba ¡4 euros mínimo!...  

Y llegamos a hoy, sábado. Hoy por fin ha llegado Patri, la última compañera que faltaba, ¡así que ya estamos todas!. Chocolatito caliente y para casa después de recibirla... No sin  antes sacarnos una foto con el arquit... ¡con Thor!:

  
Me despido sin más dilación, esperando que la conexión del hotel siga disponible hasta que por fin tengamos la nuestra propia. La próxima semana hay planes de alguna excursión o movimiento, así que ¡les mantendré informados!.





05 septiembre 2011

En busca de piso


Amanece otro día en Maynooth, cómo no, nublado. Supongo que debería irme acostumbrando, aunque no lo llevo mal, pero lo que más me cuesta es tener que ir dependiendo siempre del paraguas porque como te despistes empieza a llover y te pilla en medio de la nada. Hoy ha sido básicamente eso a partir de las 12 de la mañana: Lluvia y más lluvia. Pero ya andaba yo despierta desde tempranito para ir con mi compañera Vanessa a buscar piso, lo cual en un principio pensamos que iba a ser una odisea después de recorrer todas las agencias que hay por aquí y ver que no había ningún piso disponible. Los nervios me comían, ya que sólo nos quedaban dos días para encontrar algo, así que decidimos mirar por internet las páginas que ya teníamos más que vistas por si acaso.

En lo que tardamos en enviar un par de correos a un par de propietarios, ya nos había contestado una tal Eilish (según me dijo es Elisabet en Irlandés, ¡tocaya!), que nos invitó a ver su propiedad a los diez minutos, y para allá fuimos. Después de perdernos un poco, conseguimos dar con ella. La casita es pequeña, dos habitaciones, mini-salón, baño y mini-cocina, pero es realmente acogedora. La propietaria es una adorable señora, muy amable, atenta y cariñosa, lo cual me ganó al instante.




Pagamos 800€ mensuales entre tres personas, lo cual está bastante bien teniendo en cuenta lo caro que están los pisos por aquí, que ya sólo quedaban de 900€ para arriba (¡Sin gastos incluídos!)... Total, pisito enfrente de la estación de trenes/guaguas, justo al lado de la Main Street y a 10 minutos de la universidad...¡estupendo!. Mañana comienzo la "mudanza", es decir, bajar otra vez toooodo el equipaje, llevarlo hasta el taxi, sacarlo y empezar, por fin, a colocarlo.

Después de la locura de ir y volver un par de veces para buscar el dinero de la fianza, llaves, etc. me disponía a volver a la residencia a almorzar cuando...¡vaya, qué sorpresa, lloviendo!... Paraguas en mano, y a descansar un poco. Por la tarde quedamos con las otras dos compañeras que están aquí, Raquel y Sigrid, en el Manor Mills, un centro comercial que hay en el pueblo y nos tomamos un café, ya un poco más prevenidas no pedimos un "coffee with milk", no fuera a ser que nos dieran taquicardias, jaja. Aún así, el café de aquí me parece realmente malo, ¡pero al menos despierta!


Dimos un paseo por dentro del "Dunnes Stores", una tienda del estilo Alcampo, con ropa, zapatos, complementos y un gran supermercado en el que comprobé que los precios están bastante asequibles y parecidos a Tenerife, así que ya iremos a arrasar un poco algunas secciones (la de postres la pasaré con los ojos cerrados, ¡lo prometo Mami!, jaja)


Nuestro paseo siguió un rato por el pueblo, pero ya la lluvia era bastante molesta y encima hacía viento... Incluso se me ha roto mi paraguas de Loreal, ¡noooo!... Bueno, tengo otro igual, jaja. Mi próxima adquisición será un paraguas de "leopardo" que vi por ahí, pues por lo visto por algún extraño motivo me atrae esa textura a juzgar por mis comentarios de "¡ay, qué bonito!" cada vez que veía algo del estilo, jaja. Lo que sí me compré son unos calcetines - MARAVILLOSOS - super abrigados para dormir; tres pares por sólo tres euros..."¡Pa la saca!", que combinados con las pantuflas que me regaló mi tía, traídas por mi abuela de Lituania, o Letonia, o por ahí "parriba", solucionan por completo mi problema de pies fríos, que hasta con 40º los tengo congelados. Entre esto y el pijama, llevo unas pintas... Jajaja.



Finalmente me he vuelto a la residencia con una pizza para cenar, y corriendo para que no me cogiera la lluvia. Y aquí estoy: cansadísima y a punto de irme a la cama, que mañana me espera un día ajetreado de mudanza, otra vez, pero ésta espero que sea la última y pueda descansar ya tranquila. Así que me despido hasta la próxima, con las llaves de mi nuevo hogar en mano y con toda mi ilusión. ¡Buenas noches!